PILATES POSTURA Y ESPALDA


“En 10 sesiones lo sentirás… en 20 sesiones te lo notaran…. En 30 sesiones tendrás un cuerpo nuevo”. Joseph H. Pilates. Bajo este eslogan nació hace 100 años uno de los sistemas de entrenamiento con más auge en la ultima década.


¿Que nos dice la ciencia?

Una investigación reciente de Richardson y Jull del departamento de Fisioterapia de la universidad de Queensland, ha demostrado que la práctica habitual del método Pilates aumenta la coordinación y la fuerza de los músculos abdominales profundos. Lo cual protege y estabiliza la columna vertebral lumbar.


¿Donde nace el dolor?

Una postura deficiente, una salud débil, las condiciones del lugar de trabajo, lesiones, tensión repetitiva en las vértebras en la zona alta o baja de la espalda: todas estas son las causas que pueden llevar a desequilibrios musculares y por lo tanto al dolor. Deberíamos de tener una visión más global del cuerpo, atendiendo a que los músculos que nos mueven y los músculos que nos sujetan trabajen a la par, para conseguir un mismo objetivo.

Por ejemplo, imaginamos que estamos realizando una sentadilla. Si atendemos solo al esfuerzo que realizan nuestras piernas, al tiempo que sujetamos un gran peso en la parte alta de la espalda, seguramente terminaremos con dolor en la zona lumbar. Mientras que si realizamos la sentadilla atendiendo no solo al trabajo de nuestras piernas, sino a una correcta colocación de nuestra zona lumbar y a una activación de los músculos que sujetan dichas vertebras, seguramente nuestro esfuerzo se vea recompensado con un buen trabajo de piernas y ausencia de molestias en la zona baja de la espalda.

¿Cuantas veces hemos realizado un curl de bíceps con barra “tirando” desde la espalda? Un mal habito postural o en la técnica de ejecución de un ejercicio se convierte en algo normal, mientras no haya ningún dolor que nos avise.


Cambia tu visión

Muchas veces nuestros programas de entrenamiento se concentran en el trabajo de los músculos grandes de nuestro cuerpo, sin tener en cuenta los músculos que nos sujetan o estabilizan. Aquí radica la gran diferencia del Método Pilates, su base es el trabajo de la musculatura profunda de nuestro cuerpo. Dota al participante de una mayor conciencia corporal: saber como esta colocado su cuerpo y como se esta moviendo. Tiene un enfoque global, no piensa en entrenar los músculos de manera aislada si no con movimientos más globales y funcionales. No se basa en ejercicios de estiramientos como piensan muchos, sino en ejercicios de fuerzas que conllevan un estiramiento. A través de una sesión conseguiremos;

  • Fortalecer la musculatura estabilizadora.

  • Eliminar tensiones musculares.

  • Mejorar hábitos posturales.

  • Dotar de una mayor conciencia corporal a nuestros alumnos.


Que debería hacer

Incluir Pilates en nuestro programa de entrenamiento tendrá un doble beneficio., no solo por la eliminación de dolores provocados por mala técnica o la falta de fuerza en la musculatura estabilizadora. Si no que al permitir que los músculos movilizadores y los músculos estabilizadores trabajen juntos hacia un mismo objetivo, depuraremos nuestra técnica, podremos manejar mayor carga, mejoraremos el rendimiento deportivo ya que el uso correcto de ambas musculaturas reduce el desgaste articular.

“eres tan joven, como joven sea tu espalda… “ Joseph H. Pilates

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